


Se desató la tormenta...
El cielo no puede estar siempre despejado, la mar no puede estar siempre en calma...
Fueron días de vendaval, de tristeza, de lluvia de lágrimas en la almohada...
Días de creer que el cielo nunca volvería a ser azul, que la oscuridad retornaría a mi mundo, que de nuevo estaba condenada a vivir la vida en escala de grises...
Pero un rayuco de sol hizo que amaneciera en mi tristeza. Hizo que viese que mi vida puede ser en technicolor, que si lo intento seré sólo lo que quiera hacer de mí, no lo que otros se empeñan...
Devolvió la calma a la mar, cambió el huracán por la suave brisa, aquietó los cirros y los cúmulos de mis ojos y mi alma... Me trajo de nuevo la luz con su confianza en mí, con su aliento...
Gracias por no dejar que vea las cosas en blanco y negro, gracias por darme esa otra perspectiva, por introducir, a veces casi a la fuerza, el color en mis días...
Autor: juvic
Fecha: 08/08/2006 02:13.
Autor: Charlize
Fecha: 08/08/2006 20:05.
Autor: ruben
Fecha: 11/08/2006 16:30.
Autor: Rubén
Fecha: 12/08/2006 11:45.
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