


* No cerrar las puertas a la felicidad Porque a veces uno se encierra demasiado en sí mismo, y se resigna a vivir en el dolor, olvidando airear el alma y dejando cerradas todas las puertas a cualquier sentimiento o suceso que pudiese recordarle que la vida también puede ser hermosa.
* No querer solucionar el mundo Porque no tengo todas las respuestas a todos los problemas existentes. Ni a los míos, ni a los de los demás... y no puedo vivir pretendiendo ser siempre la solución de alguien o de algo.
Autor: Karmen
Fecha: 26/02/2006 19:59.
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