


Hay veces en las que uno, sin darse cuenta, se deja llevar...
Deja que las ilusiones dibujen un hermoso paisaje, que sin querer nuestros pies se eleven del suelo...
Y entonces... llega la gran bofetada, que nos devuelve a la realidad.
No es malo soñar, pero si olvidar que los hombres, no fuimos hechos para volar...
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