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Gritos mudos...

 

Realmente no tengo nada que decir, sólo estaba haciendo tiempo en la biblioteca a que de la hora del médico. Por suerte o por desgracia está al lado. Debería haber entrado a la clase de las 12, porque no tengo que estar allí hasta la 1... pero la verdad es que no tengo ganas...

 

Ahora mismo estoy tan nerviosa que sólo tenía ganas de gritar, y como no puede hacerse en una biblioteca, pues aquí estoy, expresandome a través de gritos mudos...

 

Si de repente dejase salir en un grito todo lo que estoy ahogando en mi interior estos días...

 

Maldita sea. Odio sentir que no tengo el control de nada de lo que siento, de mi vida... Y sé que no debo, que no es bueno, que no es la  solución, pero es lo único que puedo contralar, la comida. Así que cuando me obligo a mi misma a no comer siento que recupero un poco  algo que es mío... Mi razón me dice que no esta bien. Pero mi corazón me pregunta de que sirven los progresos que he estado haciendo,  si mi vida ahora es aún más vacía que antes....

 

Después pienso, razono, y es cuando viene el sentido común, y decido que tengo que comer, y creo que puedo controlarlo, pero en estas ocasiones me encuentro con que no, con que es el vacío de mi interior el que lo controla todo... y como y como, y me atraco... Luego viene la culpa, el dolor, el asco por mi misma... luego viene el ansia de eliminar esa comida que me pesa como una losa, que no me recuerda más que mi propia incapacidad y mi propia debilidad... Y devuelvo, y hago ejercicio porque sí, por que toda esa comida debe salir de mi cuerpo para sentirme otra vez purificada... Y un vacío y un dolor cada vez más hondo me va llenando, perpetuando todo esto como un maldito círculo vicioso...

 

8 meses luchando. 8 meses con sus progresos, con sus pasos hacia atrás y sus tímidos pasitos hacia adelante... pero 8 meses de ir superando al fin y al cabo. Las recaidas cada vez más espaciadas, cada vez menores...

 

Pero ahora, hace semanas que no puedo. Parece que olvidé todo lo que aprendí. Que me ahogo. Siento que me hundo en lo mismo y me da miedo. Intento mantenerme a flote con todas mis fuerzas, pero cada nuevo golpe me hunde más y más en la oscura tristeza, y hace que sienta que realmente no merece la pena luchar, que los únicos motivos que tenía para hacerlo eran equivocados, ya no están, y que no me quedan fuerzas para encontrar otros que me sirvan...

 

Puede que sea sólo una mala racha, no sé, siempre he conseguido levantarme y salir adelante de cualquier caida, pero ahora... no encuentro punto de apoyo para izarme y seguir caminando.

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